EXPLORACIONES DE LA NUEVA ESPAÑA A LA ACTUAL COSTA OESTE DE CANADÁ.

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

Estas exploraciones están totalmente ligadas con el capítulo en el que se detallan las exploraciones a Alaska, pues formaron parte de las mismas expediciones.

La primera incursión NovoHispana (Mexicana) en la zona ocurrió en 1592 con la exploración de Juan de Fuca, Griego de nacimiento, pero a la orden del Imperio más importante de ese siglo: el Español. De 1592 a 1770 pasaron 178 años en los que no hubo una expedición apropiada que afianzara la tutela de la Nueva España sobre esos territorios. El gran empuje generación de Carlos V, Cortés y demás personajes del siglo XVI desaparecería de la escena Española. La decadencia comenzaría. Por desgracia el ‘móvil’ que alentó a los Virreyes de la Nueva España y al propio Rey de España a organizar estas expediciones fue que Rusos e Ingleses ya merodeaban la región con la intención de apropiarse de esos territorios.

Las primeras exploraciones con propósitos colonizadores se planearon a partir de 1770; España fundó la Nueva España en 1522 por lo que había desperdiciado 250 años en los que nadie se había entrometido en esos territorios. Dos siglos y medio que no podría recomponer por más esfuerzos que hiciera. Alaska y el actual Canadá formaban parte de la Nueva España, aunque no habían sido apropiadamente explorados ni poblados. Las exploraciones marítimas partían de San Blas y eran reabastecidas de víveres y materiales en los puertos de MonteRey y San Francisco.

mapa que muestra el estrecho de Juan de Fuca que separa la isla de Vancouver (Canadá) de la península Olímpica en el edo.de Washington. Juan de Fuca, Griego al servicio de España, partió de la Nueva España en 1592 y llegó hasta estas latitudes.
Madrid desperdició 200 años sin colonizar estas tierras. Para cuando quiso hacerlo, otras potencias harían lo mismo. Dentro del estrecho bautizó igualmente las islas Alavés, López y San Juan, que aún mantienen sus nombres.
vista del estrecho desde el lado Estadounidense. http://www.ohs.org/education/oregonhistory/historical_records/dspDocument.cfm?doc_ID=2CD45C52-E620-643C-EE424279A3101499

La primera exploración en forma fué dirigida por Juan Pérez, quien a bordo del ‘Santiago’ y ante la falta de víveres, las enfermedades de la tripulación y la gran distancia marítima decidió regresar a la Ciudad de México dejando pendiente la fundación de una colonia NovoHispana en la costa norte del actual EU y sur de Canadá. Por ello ya en la Ciudad de México solicitó al Virrey Antonio de Bucareli mayores recursos. Con el apoyo del Virrey, partió la segunda expedición en 1775 con mayor preparación al mando del Comandante Bruno Hezeta y el Capitán Francisco de la Bodega y Cuadra (nacido en Lima, Perú) quienes comandaban las fragatas ‘Santiago’ y ‘Sonora’. A causa de las tormentas, retrasos en los puertos de Alta California, enfermedades y daños en el barco ‘Sonora’, les tomó cuatro meses alcanzar las actuales costas del estado de Washington (EU).

Vista del Monte Olimpia desde el estrecho de Juan de Fuca; los Mexicanos lo nombraron Sierra Nevada de Santa Rosalía.

Ya en la costa de lo que hoy es Washington, el Capitán Bodega ordenó descender a 7 marinos bien armados para aprovisionarse de agua y madera pero fueron atacados por 300 indígenas quienes se apoderaron de sus armas y los hicieron prisioneros. Bodega quien se encontraba a bordo del ‘Sonora’ abrió fuego contra los indígenas pero las balas no alcanzaban a llegar. Ante este momentáneo ‘fracaso’, los indios decidieron atacar al ‘Sonora’ pero fueron repelidos por los marinos. El otro barco, el Santiago, estaba alejado de la escena por lo que no pudo acudir en su ayuda. Lo endeble de las fragatas además de los daños al ‘Sonora’ hicieron dudar a Hezeta que la expedición pudiera seguir más al norte. Hezeta, jefe de la expedición, tomó este hecho como un indicativo de que debería de regresar a la Ciudad de México y así lo hizo, pero Bodega decidió continuar la expedición hacia el norte y llegar a la latitud 58 grados al sur de Alaska. A pesar del abundante escorbuto entre los marinos, la falta de víveres y las pobres condiciones del barco Sonora, llegó a tierra y reclamó el territorio para España (lo que actualmente es la Columbia Británica y Alaska) incorporándolo a la jurisdicción de la Ciudad de México, Nueva España.

En 1792 en otra de varias expediciones, el Virrey de la Nueva España Francisco Güemes (conde de Revillagigedo) ordenó que se instalara una posición Mexicano-Española en la parte sur del estrecho de Juan de Fuca (en la actualidad es la punta noroeste de la costa del estado de Washington que está frente a la isla de Vancouver; ver mapa en el portal). Ahí se instalaron varios edificios construidos con madera tales como bodegas, un cuartel militar, enfermería y obviamente viviendas. En la punta del risco se instaló un cañón en donde se pretendía demostrar a los Indios el poder de las armas Españolas; cada día, al amanecer y al atardecer, se lanzaba un cañonazo al aire.

Como dato curioso, esta era una práctica Española en todos sus puertos Americanos y hoy día el único que aún lo conserva es el puerto de La Habana en donde se sigue dando “el cañonazo de las 9″ (de la noche) http://www.cubapixel.com/Fotografias.asp?CatalogosID=8. Aunque hay que mencionar que en el caso de los puertos de importancia el objetivo de los cañonazos era informar a la población del cierre de las fortalezas que protegían la ciudad, especialmente de los piratas). Lo que dió al traste con esta oleada de expediciones a la costa norte del Pacífico fué la falta de constancia; también que por 250 años, aunque las costas desde Oaxaca hasta Alaska tenían un solo dueño (la Nueva España) no hubo un plan para mantenerlas bajo su tutela. Así, ocurrió lo que era de esperarse: comenzaron los encuentros con otros exploradores extranjeros como el Inglés George Vancouver. Además del atractivo que significaba el comercio de pieles en toda la costa norte del Pacífico, existía una ambición de Inglaterra y Rusia por apoderarse de esos territorios.

Francisco de la Bodega y Cuadra (Lima, 1743-1794), marino extraordinario que emprendió bajo su propio riesgo la exploración de Alaska y el actual Canadá reclamando la soberanía de ambas regiones para la Nueva España.
George Vancouver (1757-1798) explorador Inglés que aprovechó las circunstancias entre España e Inglaterra para comenzar su dominio en la región.

En 1789 el Comandante José Martínez capturó 3 barcos Ingleses que entraban a la bahía de Nutka (hoy Alaska) haciendo prisioneros a todos sus ocupantes. El comandante de la flota Inglesa, John Meares, escapó y meses más tarde dió una versión exagerada de los hechos el gobierno de Londres quien a su vez demandó al de España una explicación. Madrid recordó la soberanía sobre esos territorios pero Inglaterra no quiso reconocerla por lo que hubo un estado de preguerra. Sin embargo la situación se tranquilizó y no hubo más complicaciones. Sin embargo meses más tarde el Gobierno Londinense encomendó a George Vancouver la misión de acudir a Nutka, Nueva España a reclamar una indemnización por los daños ocasionados a sus embarcaciones en 1789. Con ese pretexto, hizo un reconocimiento de la costa del Pacífico desde Alta California hasta Alaska, con el objetivo claro de conocer la geografía del lugar con propósitos de invasión. También quería saber si existía una comunicación fluvial (ríos) desde la costa del Pacífico a la del Atlántico que pudiera ayudar a comunicar la costa este del actual Canadá. Con este plan zarpó de Inglaterra en Abril de 1791 para llegar 1 año después a la Alta California, siguiendo la ruta de bordear África, luego llegar a Australia, Nueva Zelanda, Tahití y Hawaii. Pasaron frente a San Francisco y luego se adentraron en el estrecho de Juan de Fuca (actual frontera entre EU y Canadá). Al llegar al mencionado estrecho, buscó reunirse con el Comandante Francisco de la Bodega y Cuadra, quien era la persona que más conocía la geografía de Canadá y Alaska en esos momentos por los viajes que realizó en la fragata ‘Sonora’.

Vancouver tomó unos días en espera de otra embarcación Inglesa que venía en camino y que lo ayudaría en las negociaciones con el Comandante de la Bodega. La embarcación que esperaba Vancouver con las instrucciones para negociar con Francisco de la Bodega no llegaba, por lo que mientras eso sucedía, Vancouver decidió comenzar a explorar por su cuenta y así obtener los datos geográficos que de la Bodega ya conocía. Durante su recorrido encontró algunas posesiones Españolas (y Mexicanas) con sus embarcaciones instaladas en la costa. La relación durante estos encuentros fué cordial aunque se conocían las intenciones de los Ingleses. Dentro de los recorridos que realizó, circundó lo que hoy conocemos como Isla de Vancouver. Por extraño que parezca los Españoles y Mexicanos que habían recorrido esas zonas, que incluso habían bautizado decenas de islas interiores y el propio estrecho de Juan de Fuca y que sabían que esa península era en realidad una isla, no la bautizaron con ningún nombre Español.

Mapa de la isla Revillagigedo, nombrada así en honor al Virrey de la Nueva España, Francisco de Güemes, conde de Revillagigedo.

En esa exploración se encontraba cuando recibió la noticia de que el barco que traía las instrucciones para negociar con los Españoles había llegado finalmente a Nutka, pero para su sorpresa la embarcación no traía las instrucciones que Londres supuestamente le señalaba.
En el encuentro, Bodega y Cuadra y Vancouver establecieron excelentes relaciones personales, pero no pudieron resolver las dificultades que intentaban destrabar (aquellas que Inglaterra exigía a España como indemnización de los hechos en que los Ingleses habían sido atacados). Así, con Vancouver sin instrucciones para negociar y Bodega y Cuadra alejado a miles de kilómetros de distancia de la Ciudad de México sin saber hasta dónde querría el gobierno de Madrid establecer los límites de la Nueva España, decidieron dar por terminado el encuentro y regresar a consultas con sus respectivos gobiernos.

Vistas de la isla Revillagigedo, tal cual la vieron los exploradores Mexicanos y Españoles.

Antes de partir y en nombre de la amistad que los unía, Francisco de la Bodega y Cuadra propuso a Vancouver nombrar la isla con el nombre de ambos, por lo que la bautizaron como ‘isla de Cuadra y Vancouver’. Sin embargo al paso del tiempo y debido a que años adelante la presencia Española-Mexicana decreció, el nombre que sobreviviría sería el del marino Inglés.
Vancouver tomó rumbo hacia la Alta California y fué el primer extranjero en entrar al puerto Mexicano de San Francisco y un día después ancló en Monterrey, la capital de la Provincia. De ahí se enfiló hacia Hawaii para regresar a Inglaterra. Dos años más tarde, en 1793, Vancouver regresó a la costa del Pacífico Noroeste para continuar sus exploraciones, llegando hasta las islas Revillagigedo en Alaska en donde las embarcaciones Inglesas fueron atacadas por los indios causándoles dos heridos, situación que le extrañó pues la relación con todas las tribus había sido cordial.

De regreso nuevamente a Inglaterra, tomó la ruta Alta California-Hawaii en donde en 1794 se entrevistó con el líder Hawaiano Kamehameha ofreciéndole protección y soberanía a cambio de ceder las islas al control Inglés, lo cual fué aceptado por el líder Hawaiano. Sin embargo, al notificar Vancouver al gobierno de Londres esta negociación, no fué tomada en cuenta pues Inglaterra estaba muy atenta a los movimientos que desde Francia comenzaba Napoleón.

Las condiciones económicas, militares y políticas de España eran por demás complicadas y débiles al finalizar el siglo 18. Por siglos, los Ingleses habían asolado a las embarcaciones Españolas en el Atlántico y el Caribe, creándoles innumerables complicaciones tanto en el comercio como en el traslado de valores (oro, plata, monedas acuñadas en América, etc.).

Es famosa (y patética) el nombramiento de muchos ladrones Ingleses (piratas) como Caballeros del Imperio. En 1795 Francia y España firmaron un acuerdo por el cual ambas naciones serían mutuamente solidarias frente a cualquier ataque de Inglaterra.

Diez años más tarde, en 1805, Napoleón integró a España en su plan para invadir Inglaterra y ocupar Londres vía marítima. Para ello, distrajo a la flota Inglesa atacando posesiones Británicas en el Caribe y así, con mayor facilidad llegar a Londres. Enterados los Ingleses del plan, regresaron a Europa en donde meses después se enfrentarían en la famosa Batalla de Trafalgar (Oct.1805) que significaría el ocaso total del Imperio Español.

Pintura que muestra la Batalla de Trafalgar en donde las flotas Española y Francesa fueron derrotadas por la Inglesa. Muchas implicaciones tendría este evento para España. Entre otros, la pérdida inminente de su presencia en América.
la costa noroeste del Pacífico era totalmente Española, desde Oaxaca hasta Alaska.

En el caso específico de la costa noroeste del Pacífico (Alaska y Canadá), la posición de España ante esos territorios se vió totalmente debilitada por lo cual los Ingleses pudieron continuar con sus exploraciones, afianzando su presencia sobre ellas. Rusia por su parte, tomaría el control de Alaska. George Vancouver había realizado una última exploración a la costa actual de Canadá y Alaska en 1795, acumulando 105,000 km.de recorridos desde las islas Británicas. A los 40 años de edad, murió en Inglaterra en 1798. Así, la costa de la Nueva España que iniciaba al sur en Oaxaca y terminaba en Alaska, se vería sensiblemente reducida al actual estado Estadounidense de Washington.

Las exploraciones y poblaciones Españolas y Mexicanas en la zona serían retiradas por la falta de recursos lo que representó la pérdida de Alaska y la costa Noroeste del Pacífico para la Nueva España. España, que había sido dueña total de América durante más de dos siglos, observó gradualmente cómo se apagaba la luz de su hegemonía. Rusia ocuparía Alaska y la vendería más tarde a los Estados Unidos en 1867. Canadá -como posesión Inglesa- negociaría en 1846 sus límites con los Estados Unidos (al paralelo 49, como están hoy en día) y la débil España cedería Oregón, Idaho y Washington (posesiones de la Nueva España) a los Estados Unidos en 1819.

El mapa de Norte América había cambiado de uno Español a otro predominantemente AngloSajón. Las malas decisiones pero especialmente su renuencia a establecer un sistema industrial como lo hicieron casi todas las naciones Euro Occidentales llevaron a España a la quiebra y -junto con ella- al resto de sus colonias Americanas. Éstas, al lograr su independencia, se enfrentarían también a los Ingleses, aunque esta vez personificados por los Estados Unidos quienes continuarían su empuje y terminarían despojando al México independiente de las posesiones que España había tímidamente conquistado (los actuales Alta California, Nevada, Colorado, Utah, Arizona, Texas, Nuevo México y partes de Wyoming, Nebraska y Arkansas). Más tarde en 1898 la propia España sería despojada por los Estados Unidos de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. Los límites norteños de la Nueva España que comenzaban en Alaska y Canadá, terminarían en Baja California y Sonora.

http://www.bbslaguna.com.mx/California07.htm

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