EL HIMNO NACIONAL MEXICANO

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

El 14 de Septiembre de 2004, se cumplen 150 años de que el Himno Nacional fue interpretado por primera vez (recordemos que las fechas no son importantes para conocer de Historia aunque sí nos ayudan para ubicarnos en el tiempo; lo trascendente son los procesos).

El himno que actualmente conocemos no fue el primero; hubo otros varios que por diversas razones no permanecieron, entre otras razones porque en ellos se hacía referencia a personajes históricos. Como sabemos, México se pasó 46 años luchando entre 2 bandos (liberales y conservadores) por lo cual el Gobierno en turno desalentaba o desdeñaba el himno de más reciente creación.

Cuando México logró su independencia de España (1821) José Torrescano creó en ese mismo año el primer himno; en los años posteriores hubo otros intentos fallidos. Ninguno de ellos permaneció; una razón puede ser que el concepto de unidad nacional requería de un ‘terremoto’ para sentir la necesidad de cohesión.

Ese terremoto fue muy costoso y llegó con el final de la invasión Estadounidense de 1846-1848. El trauma del despojo de más de la mitad del territorio nacional y la humillación de la que el país fue objeto, empezaron a crear la conciencia de unidad.

Al año siguiente de que el Ejército Estadounidense liberó puertos y ciudades Mexicanas, la Academia de San Juan de Letrán lanzó una convocatoria a la cual se registraron varios músicos y escritores, la mayoría de ellos de origen extranjero.

Hubo 3 convocatorias más entre 1850 y 1853. Parecía que la necesidad de un himno era muy evidente. Durante el último gobierno de Antonio López de Santa Anna, éste le solicitó al Ministro de Fomento, Colonización, Industria y Comercio, Miguel Lerdo de Tejada, lanzar una convocatoria con mayor formalidad para obtener un himno.

En primera instancia se lanzó el concurso para definir la letra; fueron recibidas 26 composiciones. La elegida fue la que compuso el joven Potosino Francisco González Bocanegra (29 años). González Bocanegra era hijo de padre Español; a los 3 años de edad salió con su familia de México, pues el embajador Estadounidense en México -Joel Poinsett- había urdido al Presidente Victoria a expulsar a todos los Españoles de México.

Francisco González Bocanegra, Potosino, autor de la letra.
Jaime Nunó, Catalán (Español) autor de la música.

Sin embargo regresó a México en 1836 y se estableció en la Ciudad de México, donde años adelante ocupó diversos cargos como los de Administrador General de Caminos, director del Diario Oficial y censor de obras de teatro. Como era muy común en esa época, murió muy joven, a los 37 años de edad. Sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres de la Ciudad de México.

Como dato curioso, Francisco no quería participar en el concurso; sin embargo, su novia Guadalupe lo encerró en una recámara de su casa indicándole que lo ‘liberaría’ hasta que terminara la composición para cumplir con la fecha límite de recepción. Así, con la letra ya seleccionada, el siguiente paso era convocar al concurso para adaptar la composición con la obra musical.

Se recibieron 15 composiciones musicales resultando ganador el músico Español de origen Catalán Jaime Nunó (1824-1908). Nunó era director de la banda de música de la Reina de España en Cuba y apenas había apenas llegado a México en 1853 contratado como Director de las bandas militares.

Como dato curioso Porfirio Díaz lo invitó a celebrar el 50 aniversario de la creación del himno a Palacio Nacional (1904). Pero, como mencioné al principio, el himno había sido creado bajo un gobierno Conservador (el de Santa Anna), por lo cual el himno que actualmente conocemos es solamente una parte del original, al cual se le retiraron varias estrofas que revisaremos la semana entrante.

La composición original de González Bocanegra incluía 10 estrofas, que serían canceladas o modificadas con el tiempo (hoy, por ejemplo, solo interpretamos 4 de ellas (la 1, 5, 6 y 10)). Finalmente se estableció que el 14 de Septiembre de 1854 a las 7 PM se interpretaría por primera vez, de manera oficial, el himno nacional en el Teatro Santa Anna de la Ciudad de México (dicho teatro, más tarde llamado ‘Teatro Nacional’, fue derribado años después para dar paso a la actual Avenida 5 de Mayo).

Al día siguiente, 15 de Septiembre, volvió a tocarse ante el Presidente de la República. La interpretación corrió a cargo de una compañía de ópera Italiana que estaba de paso en México, cuyo director era Juan Bottesini. Los intérpretes fueron la soprano Claudia Florenti y el tenor Lorenzo Salvi.

Al año siguiente, 1855, los liberales encabezados por Juan Álvarez lanzaron el Plan de Ayutla y obligaron militarmente a los Conservadores -lidereados por López de Santa Anna- a abandonar la Presidencia. Dos meses después de asumir el poder, Juan Álvarez cedió la Presidencia a Ignacio Comonfort, pues Álvarez era una persona mayor, además de que añoraba la vida campestre de su rancho en Guerrero y a que la altura de la Ciudad de México lo afectaba. Comonfort, ya Presidente, hizo caso omiso del flamante himno al igual que los Gobiernos posteriores (el himno volvió a tomarse en cuenta hasta la invasión Francesa de 1862).

Exterior e interior del Teatro Nacional en donde se interpretó por primera vez el Himno Nacional.
El Teatro fué demolido (1901) para dar paso a la avenida 5 de Mayo en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Sin embargo vale mencionar que el Gobernador del Distrito Federal, Juan José Baz (Liberal), permitió que se interpretara parcialmente durante su toma de posesión eliminando varias estrofas, pero especialmente la 4 y 7, en las que se hacía referencia a Santa Anna e Iturbide respectivamente.

Dichas estrofas eran las siguientes:

IV

Del guerrero inmortal de Zempoala
Te defiende la espada terrible,
Y sostiene su brazo invencible
Tu sagrado pendón tricolor.
El será del feliz mexicano
en la paz y en la guerra el caudillo,
Porque el supo sus armas de brillo
Circundar en los campos de honor.

VII
Si a la lid contra hueste enemiga
Nos convoca la trompa guerrera,
De Iturbide la sacra bandera
¡Mexicanos! valientes seguid.
Y a los fieros bridones les sirvan
Las vencidas enseñas de alfombra:
Los laureles del triunfo den sombra
A la frente del bravo adalid.

En realidad la divulgación que se le dio al himno durante varias décadas fue muy limitada; baste entender que el nivel escolar era casi nulo y que las escuelas eran el único lugar en donde podía enseñarse. Ni siquiera los maestros lo conocían.

Mucha gente por desgracia desconoce lo que significa la letra del himno nacional y se pregunta por qué es ‘belicoso’. Y volvemos al concepto de la historia: tenemos que detenernos en el tiempo y asimilar el ambiente en el que se desarrollan los hechos. México tenía 45 años contínuos de guerras, así fuera la de Independencia, la primera invasión Francesa, la guerra de Texas, golpes de estado entre Conservadores y Liberales y la reciente y traumática invasión de despojo de los Estados Unidos (1846-48).

¿ De qué querría la gente que hablara el himno entonces ? ¿ De las peleas de gallos, de lo azul del cielo de Zacatecas ?

Respecto al lenguaje que utiliza, mucha gente también lo repite sin comprender lo que dice.

¿ Cómo querrían que escribiera un poeta o un escritor ?

Una de las labores por las que el poeta o el escritor reciben un reconocimiento es por el uso que del idioma hace; ese es su trabajo, si no, serían como cualquier alfabeto. Cada vez utilizamos menos palabras en nuestro lenguaje cotidiano; estamos día a día empobreciendo nuestra rica lengua Castellana.

El himno nacional tiene influencia Española por todas partes. González Bocanegra era hijo de Español y su madre era criolla (Española nacida en nuestra América). Nunó era Español igualmente (Catalán).

Algunos se ‘espantan’ de ello, pero ¿ por qué ?

México existe por España; antes de la llegada de los Españoles solo existían reinos enfrentados entre sí (esto no niega los terribles errores que España ocasionó en nuestra formación como nación). México se llamó Nueva España por 300 años, hablamos Castellano por ellos, la religión Católica llegó por ellos. Los colores de nuestra banderá los ideó Agustín de Iturbide, Michoacano, hijo de padres Españoles.

¿ De qué nos espantamos si somos una nación Hispana ?

Dos últimos enfrentamientos habría entre Conservadores (modelo Español) y Liberales (modelo Franco-Estadunidense):

  1. La guerra de tres años (1858-1861) y
  2. La segunda invasión Francesa, promovida por los Conservadores (1863-1867).

Al ser fusilado Maximiliano (1867), el arcaico proyecto Conservador llegaba por fin a su ocaso. La República, representada por el grupo Liberal, se había consolidado. Más que aprobar o rechazar el himno creado por los Conservadores, los siguientes Gobiernos Liberales (Juárez, Lerdo y Manuel González) no le dieron importancia. En 1904 se cumplieron 50 años de la creación del Himno Nacional, para lo cual el Presidente Porfirio Díaz invitó a Jaime Nunó (ya de 80 años) a las celebraciones. Pero el desconocimiento del himno seguía siendo común.

Durante el Gobierno de Álvaro Obregón (1920-1924) se creó la Secretaría de Educación Pública promovida por el rector de la Universidad Nacional, José Vasconcelos (creador por cierto del escudo de la UNAM y de la frase “por mi raza hablará el espíritu”). Vasconcelos consolidó el más trascendente proyecto educativo del país y, una de sus muchas ideas, era el de promover al Himno Nacional a través del sector educativo, con el fin de crear una identidad nacional.

Pasarían 89 años desde su creación para que al fin, en 1943, se oficializara el Himno Nacional durante el Gobierno de Manuel Ávila Camacho (causalmente en medio de un enfrentamiento bélico, la Segunda Guerra Mundial). Finalmente durante el gobierno de Miguel de la Madrid se publicó (1984) la Ley sobre la bandera, el escudo y el himno nacionales en donde se señalan su uso y características.

Oficialmente, de las 10 estrofas originales, se eligieron 4 que son las siguientes:

CORO

Mexicanos, al grito de guerra
El acero aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra.
Al sonoro rugir del cañón.

I

Ciñe ¡oh patria! tus sienes de oliva
De la paz del arcángel divino,
Que en el cielo tu eterno destino
Por el dedo de Dios se escribió.
Más si osare un extraño enemigo
Profanar con su planta tu suelo,
Piensa ¡oh patria querida! que el cielo
Un soldado en cada hijo te dió.

CORO

II

¡Guerra, guerra sin tregua al que intente De la patria manchar los blasones!
¡Guerra, guerra! los patrios pendones
En las olas de sangre empapad.
¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle Los cañones horrísonos truenen, Y los ecos sonoros resuenen Con las voces de ¡unión! ¡libertad!

CORO

III

Antes, patria, que inermes tus hijos
Bajo el yugo su cuello dobleguen,
Tus campiñas con sangre se rieguen,
Sobre sangre se estampe su pié.
Y tus templos, palacios y torres
Se derrumben con hórrido estruendo,
Y sus ruinas existan diciendo:
de mil héroes la patria aquí fué.

CORO

IV

¡Patria patria! tus hijos te juran
Exhalar en tus aras su aliento,
Si el clarín con su bélico acento
nos convoca a lidiar con valor.
¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!

CORO

Algunas de las palabras utilizadas por González Bocanegra que no son muy comunes son:

  • acero: símil de espada.
  • aprestad: preparad, preparar.
  • bridón: caballo.
  • ciñe: corona, ponte en la cabeza.
  • sienes: laterales del cráneo.
  • osare: intentare, intente.
  • profanar: entrar indebidamente a un lugar.
  • blasones: banderas.
  • pendones: estandartes, banderas.

Fue realmente milagroso que este himno haya subsistido, a pesar de haber sido convocado por el grupo derrotado en el siglo XIX (el Conservador). Y digo milagrosamente, porque aún hoy, en pleno siglo XXI vemos cómo los grupos políticos no aceptan nada que venga del grupo opositor, así sea claramente positivo. Esto nos da una muestra de la dificultad que tienen muchos Mexicanos para tolerar las ideas de otros y pensar, antes que ellos, en una visión nacional.

Esta intolerancia solo se explica por nuestras herencias indígenas y Española, déspotas por naturaleza. Correctamente escuchado, con Orquesta Sinfónica, el Himno Nacional es muy atractivo, muy distinto a la penosa interpretación como la que se escucha a media noche en las estaciones de radio.

Hoy 27 de Septiembre (1821) es el aniversario de la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el cual marcó el fin de la guerra de Independencia de España (no así de sus ideas que por 46 años más tendría México que soportar).

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