400 AÑOS DE INMIGRACIÓN ESPAÑOLA A MÉXICO

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

La inmigración Española al territorio que ellos bautizaron Nueva España y luego al México independiente, ha sido la de mayor trascendencia para nuestro país y ha representado un flujo constante de nuevos pobladores durante 400 años. La añeja educación oficial escolar causa siempre polémica al tocar cualquier tema relacionado con la llegada de los Españoles a América. Si 90% de los Mexicanos tiene sangre Española debe de ser de su interés conocer el origen de una parte de sus raíces. De inicio, es importante mencionar que Cortés no conquistó México, puesto que México como país no existía.

Los Españoles llegan y crean una entidad política que a la postre se llamaría México. México como nación no existe sin España. Lo que hoy es el centro de nuestro país se componía de una serie de naciones (Tlaxcaltecas, Huejotzincas, Cholultecas, Totonacas, Mazahuas, Otomíes, etc.) que estaban conquistadas y explotadas en ese momento por los Meshicas (Aztecas).

Mapa que muestra en ocre y rojo la extensión del Imperio Azteca http://www.mexconnect.com/mex_/history/postclassic.html

Por ello esas naciones se unieron a Cortés para derrotar a su gran conquistador, el Imperio Azteca.

El concepto que hoy tenemos de Mexicanos, nunca fué conquistado, sino que quienes llegaron de Europa a implantar su dominio crearon el concepto de Mexicanidad (NovoHispanos en su tiempo y hasta 1821, año de la consumación de la Independencia).

Hernán Cortés conquistó territorios conquistados por los Aztecas, de quienes los liberó.

Llegaría entonces otro Imperio a dominarlos, el Español, el más importante de su tiempo y el más extenso territorialmente en la historia de la humanidad (“en mis dominios nunca se pone el Sol”: Carlos V).

El primer contacto de las naciones indígenas que habitaban lo que hoy es México con un extranjero fué precisamente con un par de Españoles náufragos; uno de ellos, Gonzalo Guerrero formaría la primera familia hispano-indígena de Norte América.

Francisco Hernández de Córdoba fue uno de los primeros Españoles en recorrer la costa de Yucatán (1517).
Ruta de Juan de Grijalva (1518). El río Grijalva fue bautizado en este viaje.
De la tropical costa del Golfo de México, Cortés y su tropa ascendieron al altiplano, apoyados por los pueblos conquistados por los Aztecas.

A partir de los subsecuentes descubrimientos, Cortés y su pequeña tropa formalizarían alianzas con algunas naciones indígenas para la posterior conquista del Imperio Azteca, la que abriría la puerta para que iniciara un flujo pequeño pero constante de inmigrantes Ibéricos que perduraría por 400 años (1521-1940).

Es de todos conocido el comentario -sin fundamento- de que el grupo que acompañó a Cortés a conquistar el Imperio Azteca se conformaba por ladrones y presos.

Ninguno de los que acompañaron a Cortés se encontraba en proceso de beatificación, claro, pero tampoco era el tipo de gente que la ‘conseja popular’ menciona recurrentemente.

De inicio hay que mencionar que los Españoles que acompañaron a Cortés vivían desde hacía algunos años en Cuba y no llegaron directamente de España. con nivel socio educativo superior al de la media, que hizo estudios en Salamanca (la Universidad de Salamanca era en esa época junto con las de Bolonia, la Sorbona de París, Oxford y Cambridge las más importantes de Europa).

Saliéndonos momentáneamente del tema, hay otro concepto erróneo del ‘vox populi’ acerca de la Malinche, a quien tenemos identificada como aquélla mujer que traicionó a su pueblo entregándose a Cortés.
Si nos ubicamos en esa época, hace 500 años, podemos imaginar el indigno y lamentable papel de la mujer en la sociedad indígena.
La Malinche (Malintzin) fué una de las 19 mujeres que el ‘dictador’ de Champotón (hoy estado de Campeche) regaló a Cortés como si fuesen muebles. Esas 19 mujeres, como era costumbre de la época, debían de servir a su amo, a su dueño, y así lo hicieron, al igual que lo hacían en su comunidad.
Nada diferente hicieron a lo que estaban acostumbradas; su propio pueblo las regaló.

Transportados en 11 naves que salieron de Cuba, acompañaron a Cortés 518 soldados, 16 jinetes, 13 escopeteros, 32 ballesteros, 110 marineros y 200 indios y negros de auxiliares de la tropa.

En cuanto a nacionalidades había 70 Italianos, 3 Griegos, 3 Franceses, 1 Inglés, 1 Holandés y 1 Alemán.

No es de extrañarse, puesto que España se encontraba en proceso de expansión en Europa y, siendo la principal nación Europea, su dominio comercial la hacía el centro de la actividad cultural, económica y política.

Así, esa fuerza multinacional Europea compuesta por 700 personas dominarían un territorio habitado por 20 millones de indígenas.

De la lista de acompañantes tenemos:

Juan del Rey: médico, cirujano y herbolario.

Veteranos de la guerra de Italia: Alonso de Ávila, Diego de Ordaz, Francisco de Montejo (posterior conquistador de Yucatán), Francisco de Morla, Juan de Escalante, Francisco de Saucedo, Cristóbal de Olid, Pedro de Alvarado, Juan Velázquez de León.

Antón de Alaminos: marino experto que acompañó a Colón en uno de sus viajes (1502).

Bernal Díaz del Castillo: soldado que años adelante, ya anciano, escribiría en Guatemala sus memorias de la conquista en ‘Verdadera historia de la conquista de la Nueva España’.

Juan de Grijalva: marino que había llegado antes que Cortés.

Jerónimo de Aguilar: fraile.

‘Bachiller’ Escobar: boticario.

‘Maestre’ Juan: boticario y barbero.

Isabel Rodríguez, Beatriz González, Beatriz Palacios (mulata), Juana Martín, enfermeras.

María de Estrada, esposa del soldado Alonso de Martín.

Juana de Mansilla, esposa de Alonso Valiente,

etc.

Como muestra del grupo de Italianos tenemos (prácticamente Italia formaba parte de España en esa época):

Juan Bautista, Juan Grimaldi, Bartolomé Chavarín, Constantimo Darryel, Espínola Cristóbal (Génova); Vincenzo Corzo (Córcega), Jacobo Rolando (San Remo), además de Diáz Domingo, Gerónimo Genovés, Gregorio Genovés, Agustín Genovés, Bernardo Peloso, Lucas Genovés, Joan Viga, Lorenzo Genovés, Ramón Genovés, Giovanni Genovés, Bautista Genovés, Esteban Genovés, Lorenzo Genovés, Luigi Genovés, Marcos Genovés, Tomás Genovés, Alonso Genovés, Luis Napolitano, Felipe Napolitano, Antonio Veintemilla, Mateo Veintemilla, Esteban Daponte, Juan Siciliano, Tomás Rizzoli, Gonzalo de Umbría, Fray Arnaldo de Basaccio, Fray Giovanni Focher, Fray Maturino Gilberti, Fray Juan de Gaona y Fray Jacobo Daciano ((muchos de ellos Castellanizaron sus nombres por lo cual en muchos escritos pasan desapercibidos como si no fuesen Italianos).

http://www.embitalia.org.mx/Embitaly/html/storia18.html

Carlos V. Por herencias y conquistas, el Rey de España dominaba las posesiones de la casa de Austria en Alemania (Austria, Estiria, Carintia, Carniola, Tirol, Sundgau), el ducado de Milán, Borgoña, Holanda, Flandes, Artois, Brabante, Luxemburgo, el Franco Condado, Aragón, Valencia, Cataluña, Baleares, Cerdeña, Sicilia, y Nápoles, parte del norte de África, Castilla, Navarra, Granada, Marruecos, Canarias, Filipinas y los nuevos territorios Americanos. http://www.pais-global.com.ar/mapas/mapa41.htm

La primera generación de Españoles que llegó a la Nueva España fué la más emprendedora.
Esa pujanza llevó a Indígenas y Españoles a dominar en los 50 años posteriores a la conquista el norte del Océano Pacífico, a bautizar y fundar poblaciones en decenas de sitios en Asia, Alaska, el actual Canadá, Oregón, Alta California, Baja California, Sonora y Sinaloa, a establecer las primeros ayuntamientos, etc.
Esos 50 años serían tal vez el único momento en que la nación Mexicana tendría un objetivo claro y pretensioso, ser la nación más importante de América, y así fué, durante 250 años.

La Real y Pontificia Universidad de México (actual UNAM) fué fundada en 1551, mismo año en el que la ‘Ley de Indias’ proclamó la igualdad ante la ley de Españoles e Indígenas (en un papel, claro está, aunque la realidad fué muy distinta, pero conceptualmente frente a las ideas racistas de otras naciones de la época, Europeos e Indígenas eran iguales).
Por ello hoy día 90% de la población Mexicana tiene sangre Española, pues hubo mezcla entre Españoles e Indígenas, a diferencia de otras latitudes en nuestro continente, donde los indios fueron exterminados.

Como en todo grupo humano en donde hay malos y buenos, llegaron también personajes como Nuño Beltrán de Guzmán y Pedro de Alvarado que, aunque no eran presidiarios, fueron sanguinarios en algunos hechos de la conquista.
Llevándolo a un ejemplo actual, sería como generalizar que todos los Mexicanos que cruzan la frontera norte son presos o ladrones.
También llegaron explotadores a quienes se les castigó, pero que continuaron sus abusos sin acatar las órdenes de la autoridad; si hoy día al Gobierno no le es posible meter en cintura a muchos sectores de la población, solo habría que imaginar la inmensidad del territorio de la Nueva España y la precariedad de las comunicaciones para comprender que muchas zonas de la Nueva España en donde el cacique era quien aplicaba su propia ley (en algunas regiones de México esto aún sobrevive).

Como ejemplo simple de esas abismales distancias, se requerían 2 días para viajar de la Ciudad de México a Toluca, siendo estas dos ciudades algunas de las mejor comunicadas.
Viajar a la Ciudad de Chihuahua o a Santa Fé de Nuevo México, requería meses, siempre y cuando el ataque de los indios en esas regiones permitiera llegar con vida a los viajeros.

Es importante ubicarse en la época en la que llegaron estos inmigrantes; el estándar de la población mundial era de analfabetismo, por lo que no podemos esperar que a América llegasen intelectuales o personajes de un nivel educacional especial, puesto que ese grupo lo conformaba menos del 5% de la población Europea de la época.

Así como llegaron Ibéricos indeseables, también llegaron miles de personas de bien cuyas historias sería imposible repetirlas en este espacio, pero que crearon zonas de prosperidad en la Nueva España.
Ahí tenemos a quienes poblaron el Bajío y que convirtieron a esa zona del país en el ‘granero de la Nueva España’ y del propio México hasta bien entrado el siglo XX.
Igualmente a los intrépidos Españoles que se fueron al Norte y, a pesar de las carencias, clima agreste y lejanía de la comodidad del centro de la colonia, poblaron regiones como Sonora, Chihuahua, Nuevo México, Zacatecas, Nuevo León y las Californias.

De padres Españoles nacidos en la Nueva España tenemos a los representantes más distinguidos de las letras NovoHispanas como a Juana de Asbaje (Sor Juana), y a Joaquín Fernández de Lizardi.

José Joaquín Fernández de Lizardi y Juana de Asbaje (Sor Juana Inés), hijos de inmigrantes Españoles, fueron considerados dentro de lo más selecto de las letras de la Lengua Española de todos los tiempos.
Manuel Tolsá (Valencia, España, 1757-Ciudad de México, 1816) es una de las grandes figuras del arte Colonial en la Nueva España.
Estatua de Carlos IV en la Plaza Manuel Tolsá en la Ciudad de México y Palacio de Minería frente a la propia estatua. La Ciudad de México fué denominada ‘la ciudad de los Palacios’ gracias al paso de su obra por la capital del Virreinato.

Uno de los más afamados Arquitectos Españoles llegó a la Nueva España a finales del siglo 18, Manuel Tolsá, quien entre decenas de trabajos terminó en la Ciudad de México la Catedral Metropolitana, el Palacio de Minería, fundió el Caballito de Carlos IV, etc.; en Guadalajara diseñó el Hospicio Cabañas así como muchas más obras en Querétaro, Puebla, Durango, Morelia, San Miguel el Grande (de Allende) y Toluca. Murió en la Ciudad de México.

Pedro Romero de Terreros nació en España pero se trasladó a América en donde su riqueza minera lo llevó a realizar decenas de obras de beneficiencia; entre otros muchos fundó el Monte de Piedad, aún activo hoy en día.

Hacienda de San Miguel Regla (hoy edo.de Hidalgo) propiedad de Romero de Terreros.

Si bien se desarrollaron las artes y las ciencias, no lo fueron en la medida de las necesidades de la Nueva España lo que se tradujo, especialmente en los 2 últimos siglos de la Colonia, en atraso y pobreza.

Así como llegaron personajes ilustres, también lo hicieron quienes solo veían a la Colonia como negocio.
Un claro ejemplo de ello era la venta en Madrid de las plazas de Virreyes para América, las cuales se vendían al mejor postor.
La plaza más importante de todas ellas era, indudablemente, la de la Nueva España.
Aunque para ser justos, el desempeño de algunos de ellos -los menos- fué extraordinario.

Al iniciar la guerra de Independencia en 1810, el flujo de Españoles hacia la Nueva España disminuyó, pues las condiciones para emigrar no eran las más atractivas.

Sin embargo, los líderes que iniciaron el movimiento de Independencia eran casi en su totalidad hijos de Españoles nacidos en América: Hidalgo y Costilla, Allende, Abasolo, Aldama, Jiménez, el Corregidor Miguel Domínguez (esposo de Josefa Ortíz), Andrés Quintana Roo, Leona Vicario, Guadalupe Victoria, Fray Servando Teresa de Mier, etc.

Aunque es importante mencionar que una de las razones del inicio del movimiento fué la segregación de los Españoles Americanos de los puestos de importancia en la Colonia.

Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio de Allende y Francisco Javier Mina. Criollos y Españoles liderearon y consumaron la independencia de México.

Incluso un Español, Francisco Javier Mina, vino en auxilio de los Insurgentes Mexicanos para desde aquí contrarrestar el despotismo del Rey de España Fernando VII; Mina, aliado con el Jalisciense Pedro Moreno, participó en varias batallas aunque unos meses después de su llegada a la Nueva España, fué fusilado.

Quien organizó el final de la guerra de Independencia, Agustín de Iturbide, era hijo de Españoles nacido en Valladolid (hoy Morelia), personaje controvertido pues de los 11 años de la guerra, 10 defendió los intereses de España.

Al independizarse políticamente México de España, la influencia Estadounidense en México (así como en el resto de América) sentó sus reales.

Los Españoles que se habían quedado a vivir en el México ya independiente, se integraron a su nuevo país sin problema alguno.

Pero para implantar sus ideas expansionistas, era deseo del gobierno vecino que la relación entre Mexicanos y Españoles, entre México y España, se rompiera.

Los inocentes (e inexpertos) Gobernantes Mexicanos cayeron en ese juego y así, el primer Embajador Estadounidense en México, Joel R.Poinsett promovió ante el Presidente Guadalupe Victoria la expulsión de los Españoles de México en 1827.

Joel R.Poinsett, primer embajador de EU en México. Su influencia y la inocencia de los Gobernantes Mexicanos ayudaron a crear un sentimiento anti Español en México.

La promoción del odio hacia todo lo Español quedó bien acendrada en el México independiente.

Con la expulsión de los Españoles, salieron con ellos sus capitales, comercios y una incipiente planta industrial y agrícola; en resumen, México se empobreció económicamente con su salida. Tras el logro de su Independencia, México fué presa de invasiones especialmente las de Estados Unidos y Francia.

Muchos hijos de Españoles nacidos en México empuñaron las armas en defensa de su país, la mayor parte en el anonimato, aunque hubo muchos destacados contra los invasores como Pedro María Anaya, Vicente Riva Palacio, Juan José Baz, José María Iglesias, Sebastián Lerdo de Tejada, etc.

En contraparte, como en todo, aparecieron personajes funestos como Antonio López de Santa Anna, hijo de Españoles, cuyo orgullo malentendido le hizo realizar una serie de excesos de los que el país entero sufrió sus consecuencias. Si bien el modelo Español en gobierno y economía probó con creces ser obsoleto, algunos de los propios hijos de Españoles se encargaron de entenderlo y darle rumbo distinto al país, aunque esta lucha interna haya ocasionado el mayor trastorno en la vida del México independiente.

Años más adelante, personajes centrales de nuestra historia como Francisco I.Madero y Álvaro Obregón, transformarían el rumbo de México. Ellos no eran hijos de Españoles directamente, pero sí de generaciones atrás.

El traje de Charro sería la versión criolla Mexicana del caballista de Andalucía, pero adaptado a otras costumbres y clima y con adaptaciones como la botonadura del plata (abundante en México), pantalones acampanados, etc., así como el sombrero de charro, heredero del de Córdoba, España que es de forma plana que en México creció y se onduló por la lluvia y el sol de Jalisco.

En una de las regiones con mayor influencia Española en México, el actual estado de Jalisco, se crea una representación nacional que comprendemos bien los Mexicanos: el charro, que no es otra cosa que la imagen del hacendado con recursos, generalmente, de ascendencia Española.

La inmigración a causa de la Guerra Civil Española (1936).

20 de Noviembre de 1975: fallece en Madrid el General Francisco Franco tras casi 40 años de dictadura.

Brevemente, ¿ qué llevó a Franco al poder ?

En 1931 cae la Monarquía y se funda la Segunda República Española.

Sus primeros y frágiles pasos culminaron con una división muy marcada de partidos de derecha e izquierda (recordemos que en los países Hispanos la democracia no era una de sus fortalezas)

En las elecciones de 1936 triunfó el Frente Popular por escaso margen. Al ascender al poder, un fuerte rumor de golpe de estado se percibía y así ocurrió cuando Franco se sublevó y finalmente, después de varios meses de guerra civil, tomó el poder en Enero de 1938 y permaneció en él hasta su muerte en 1975.

Franco regresó a España a la cultura del militarismo en el poder. Una pesada herencia que le sería complicado erradicar, al igual que a todas las naciones Hispano Americanas creadas por la propia España. Mussolini y Hitler respaldaron al régimen de Franco.

El ataque contra los seguidores del Frente Popular y los de la propia República fué implacable. Era por demás complejo abandonar España.

Aunque no existen estadísticas precisas acerca de la inmigración anual de Españoles a México, es casi seguro que el mayor flujo de inmigrantes Españoles en el menor tiempo sucedió con la migración de Republicanos Españoles en la segunda mitad de la década de 1930 y aún en los años 1940s.

México era gobernado por el Presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940).

Al comenzar la Guerra Civil Española (Julio de 1936) México fue el único país Ibero Americano que condenó la participación de Alemania e Italia en l conflicto, instando a la Sociedad de Naciones (aún no se fundaba la ONU) y a estos dos países a poner término a la misma (tropas Alemanas e Italianas llegaron a España en auxilio de Franco).

Inglaterra y Francia habían establecido una ‘regla’ en donde ningún país debería de suministrar armamento a los Españoles en conflicto. México desafió dicho acuerdo y vendió armamento al Gobierno Republicano legalmente constituido.

Después del golpe de estado de Franco, quedó claro entre los Republicanos Españoles que México era un sitio ‘natural’ de refugio.

Así, en 1937 llegó el primer grupo de 460 niños Españoles (conocido como ‘Niños de Morelia’) y más tarde se abrió a más grupos la posibilidad de encontrar refugio en México.

Las sedes diplomáticas Mexicanas en Europa recibieron instrucciones del General Cárdenas de realizar los esfuerzos necesarios para auxiliar a aquellos Españoles que huyendo de la persecución deseaban encontrar refugio en México.

A través de salvo conductos y decenas de argucias, el gobierno Cardenista auxilió a más de 25,000 Españoles a alcanzar las costas Mexicanas para salvar su vida.

Desde el ámbito cultural y científico, el famoso escritor Mexicano Daniel Cosío Villegas, Embajador entonces de México en Portugal, recomendó al Presidente Cárdenas no solo otorgar asilo a los intelectuales republicanos Españoles, sino a asignarles fondos económicos para darles instalaciones adecuadas para crear lo que se llamaría la ‘Casa de España’ y que posteriormente los propios Españoles rebautizaron como ‘el Colegio de México’ (1940), institución que aún sobrevive con mucha fuerza en nuestro país.

Instalaciones actuales del Colegio de México, fundado por inmigrantes Españoles. Se ubica al sur de la Ciudad de México.

Algunos otros de estos intelectuales encontraron cobijo en las Universidades Mexicanas, especialmente en la UNAM.

Coincidió esta llegada de inmigrantes con la reciente expropiación petrolera de 1938 y en la creación del Instituto Politécnico Nacional así como en la continuación de la Reforma Agraria.

Para la mayor parte de esos Españoles refugiados, el ambiente de oportunidades en México en algunos sectores les ayudó a integrarse con relativa facilidad a la economía, a fundar empresas y ocupar posiciones tanto intelectuales como profesionales necesarias en diversos sectores de la economía nacional.

El México de finales de los 30s estaba dividido ante la llegada de los Ibéricos; la situación económica no era la mejor además de que permanecía un acendrado sentimiento anti Español en algunos sectores del país.

En contra parte el muralista Mexicano David Alfaro Siqueiros, quien participó militarmente en España en la defensa de la República Española influyó en el Presidente Cárdenas en aceptar a los refugiados Españoles, lo mismo que hicieron Vicente Lombardo Toledano (líder de la CTM) y líderes del PRM (actual PRI).

Dos regiones fueron las más beneficiadas con la apertura Mexicana: Madrid, Cataluña y Valencia.

En el caso de la segunda, los refugiados Catalanes en el exilio llegaron a nombrar a la Ciudad de México su capital.

México se enriqueció con la aportación científica y cultural de una parte de los exiliados Españoles.
Una estimación señala que llegaron 5 mil profesionistas calificados, incluidos actores y diversos géneros de artistas; 2 mil 700 catedráticos y profesores, 500 magistrados, abogados y estudiantes diversos, 500 escritores, poetas, pintores y periodistas, 250 ingenieros y arquitectos, 250 militares especialmente de aviación.

Algunos fundaron instituciones bancarias, compañías constructoras, de comercio exterior e industriales como siderúrgicas, destilerías y vidrio.

Para el grueso de la población eran más conocidos quienes formaban parte de la cinematografía y que se integraron a la naciente y creciente industria del cine Mexicano, próxima a llegar a su auge en los años 1940 y 1950.

El director de cine Luis Buñuel, los actores Ángel Garasa (compañero de películas de Cantinflas), Ofelia Guilmáin, Angélica Aragón y muchos otros.

David Alfaro Siqueiros (Chihuahua, 1896) famoso muralista Mexicano de la trilogía Rivera-Orozco-Siqueiros acudió en persona en defensa de la República Española.
Luis Buñuel, afamado cineasta que continuó su carrera en el cine Mexicano por 30 años.
León Felipe, reconocido poeta. Murió en la Ciudad de México en 1968.

Es tan vaga la composición de esos Españoles que llegaron a México, que podemos tomar como muestra a quienes llegaron en el buque Sinaia: 600 campesinos, 400 obreros, 50 intelectuales (incluyendo maestros de Primaria), 150 dedicados a diversas actividades y 600 parientes de todos los anteriores entre niños, mujeres y ancianos.

Diversas organizaciones se fundaron o crecieron en México: el Orfeo Catalá, el Centro Asturiano, el Ateneo Español de México o el Círculo Vasco entre muchos otros afloraron en la escena social Mexicana.
En 1977 México reanudó relaciones con España después de 40 años de suspensión por la dictadura; hoy día la realidad económico-política Española es totalmente distinta a la del final de la dictadura Franquista (1975) y se ha erigido como el segundo mayor inversor en México.

La naturaleza siempre regresa a sus orígenes; México y España nunca podrán vivir distanciados y hoy día la relación entre ambas naciones es fuerte y amistosa.
El pasado 7 de Octubre de 2005, se celebró una semana de homenaje al General Cárdenas en Madrid, y en donde su hijo, Cuauhtémoc, recibió el homenaje en su nombre.

Madrid, 7 de Octubre de 2005. Cuauhtémoc Cárdenas en el homenaje a su padre y en donde fué agregada la placa al monumento inaugurado hace varios años por los refugiados Españoles. La placa dice “El pueblo de Madrid a Lázaro Cárdenas, Presidente de México 1934-1940″.

Entre los refugiados Españoles llegaron escritores de fama como León Felipe o Pedro Garfias quien a bordo del buque que lo traía a Veracruz escribió: “España que perdimos, no nos pierdas, guárdanos en tu frente derrumbada, pero eres tú, esta vez, quien nos conquista y para siempre, oh vieja y Nueva España”.

4 Responses to “400 AÑOS DE INMIGRACIÓN ESPAÑOLA A MÉXICO”

  1. By Ruben Mora on Nov 24, 2010

    Yo en lo personal estoy mas a favor de los españoles que de los norteamericanos ya que como muchos mexicanos tengo sangre española, nada que ver con los gringos, a ellos les conviene crear un sentimiento antiespañol para afianzarse mas como dominadores, de hecho, Estados Unidos domina todos los aspectos de nuestra vida, quieramos o no les rendimos culto al imitarlos burdamente de mil formas, es contradictorio celebrar nuestra independencia si de los norteamericanos dependemos en gran medida.

  2. By marco on Feb 4, 2014

    es muy largo pero es muy importante

  1. 4 Trackback(s)

  2. Jun 19, 2010: Exploramex 2.0 » Blog Archive » CINCO SIGLOS DE INMIGRACIÓN EN MÉXICO
  3. Feb 9, 2011: Domina Tu Economia en 30 Dias.com | 7Wins.eu

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