EL ASESINATO DEL PRESIDENTE MADERO PASO A PASO

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

Aunque en alguna ocasión anterior ya hemos hablado de la decena trágica (13-22 de Febrero de 1913), el Sábado pasado (22 de Febrero de 2003) se cumplieron 90 años del asesinato del Presidente Madero; casualmente el día del asesinato fue también un Sábado.

5 de Febrero de 1913. El Presidente Madero al final del evento de conmemoración de la Constitución de 1857 en el Hemiciclo a Juárez (Ciudad de México). Ocho días más tarde empezaría la pesadilla que terminaría con su vida y con la efímera estabilidad del país. A la izquierda de Madero -con la mano en el pecho- el Vice Presidente José María Pino Suárez, asesinado junto con Madero 17 días más tarde.
13 de Febrero de 1913: cuando Madero se trasladaba del Castillo de Chapultepec al Zócalo, al llegar frente a lo que hoy es Bellas Artes, se desató una balacera. Un soldado que estaba al lado del Presidente fué muerto. Huerta que ‘casualmente’ pasaba por ahí, le sugirió al Presidente protegerse en una tienda de daguerrotipos (fotos). Al pasar el peligro, el Presidente se asomó al balcón del edificio junto con el chacal. Minutos después Madero cometería el grave error de nombrar a Huerta jefe de la plaza pues el General Villar estaba herido. Huerta, era un alcohólico igual que su compañero de borracheras, el Embajador de EU Henry Wilson.

Como era de esperarse, después de un régimen de 30 años presidido por el Presidente Porfirio Díaz y su grupo político, se crearon inercias e intereses políticos difíciles de erradicar en tan poco tiempo.

Además de ello, el carácter apacible y conciliador del nuevo Presidente (Madero) permitieron que esos intereses buscaran siempre la manera de regresar al anterior status que les privilegiaba.

Uno de tantos que se vió afectado por la llegada de Madero fué el Embajador de EU Henry Lane Wilson, quien durante varios años había recibido del Presidente Díaz un sueldo, de manera que no hiciera las tropelías que habían hecho todos sus antecesores.

Madero le suspendió el ’sueldo’ y se ganó con ello su enemistad.

Otro de los personajes del grupo Porfirista, el exGobernador de Nuevo León, Bernardo Reyes, se sintió con los tamaños para derrocar al Gobierno Maderista y así, tras escapar de la prisión en donde se encontraba en la Ciudad de México, atacó al Palacio Nacional, desde donde las fuerzas leales a Madero dispararon contra su tropa, quedando decenas de cadáveres en la Plaza.

Uno de los muertos era precisamente Bernardo Reyes.

Este fue el primero de los hechos que hicieron que Madero saliera de la residencia Presidencial de Chapultepec hacia Palacio Nacional. Una llamada telefónica desde el Palacio Nacional le notificó la revuelta.

13-17 de Febrero de 1913.

Desde que el día 13, Madero salió de la residencia Presidencial (Castillo de Chapultepec) hacia el Palacio Nacional en el hecho conocido como la ‘Marcha de la lealtad’, el Presidente había decidido permanecer en Palacio para seguir de cerca los combates entre los golpistas y sus fuerzas leales a unos 5 Km. del Zócalo (en la Ciudadela).

13 de Febrero de 1913. Tras la balacera descrita en la foto anterior, el Presidente Madero subió de nuevo a su caballo y llegó al Zócalo y Palacio Nacional a través de la calle de Plateros (actual Av.Madero). Este evento, en el que los miembros del Colegio Militar lo escoltan desde la casa Presidencial (Castillo de Chapultepec) a Palacio Nacional, es conocido como la ‘Marcha de la Lealtad’.

Los golpistas eran encabezados por Félix Díaz (sobrino de Porfirio Díaz) y Manuel Mondragón (casualmente quien 46 años atrás había dado a Maximiliano el tiro de gracia tras ser fusilado); Madero había nombrado al Jalisciense Victoriano Huerta como Jefe de la Plaza (de la Ciudad de México) para enfrentar a los insurrectos.

Huerta había trabajado muchos años como militar durante la época porfirista, por lo cual le fue sencillo pactar con Díaz y Mondragón y simular durante varios días que atacaba a los atrincherados en la Ciudadela.

Bombazos caían por toda la Ciudad de México; los muertos se apilaban en las calles.

Casa del Presidente Madero en la Ciudad de México después del incendio provocado que la consumió.

18 de Febrero de 1913.

Gustavo A.Madero (hermano del Presidente y brazo intelectual del Maderismo desde 1908) le había advertido a Francisco que Huerta lo estaba traicionando. Madero le pidió entonces a Huerta que le “demostrara su lealtad en la siguientes 24 horas”.

Huerta había pactado con el Embajador de Estados Unidos (Henry Lane Wilson) en la propia Embajada estadounidense, la captura y asesinato del Presidente; por ello se le conoce a este acto como ‘Pacto de la Embajada’.

El día 18 a mediodía Gustavo comía en el restaurante Gambrinus; Huerta llegó al restaurante y comió con Gustavo para tranquilizar la situación.

Llegado el momento, Huerta recibió un supuesto recado de un subalterno informándole a Gustavo que algo grave había sucedido y que tenía que salir de inmediato pero, debido a que no traía pistola, le pidió a Gustavo que le prestara la suya.

Gustavo se la entregó y Huerta salió del restaurante.

De inmediato entró un grupo de soldados Huertistas y, tomando preso a Gustavo lo llevaron a la Ciudadela donde lo martirizaron salvajemente.

Gustavo tenía un ojo de vidrio y, estando atado de manos, los soldados jugaron a atinarle al ojo de vidrio a bayonetazos.

Tras lograrlo, hicieron lo propio con el bueno.

Posteriormente le cortaron los genitales; la brutalidad era tal que un soldado decidió darle el tiro de gracia.

Por la tarde, llegó otro comando a la oficina del Presidente en Palacio; uno de ellos le apuntó con una pistola en la cabeza a Madero. Un guardia del Presidente sacó su pistola y mató al agresor; otro disparó sobre el Presidente, pero él mismo defensor de Madero cubrió al Presidente y cayó muerto.

En el desconcierto, el Presidente salió de inmediato hacia el elevador del Palacio para bajar al patio principal.

Al abrirse el elevador vio al General Mondragón a quién le informó que habían querido asesinarlo; Mondragón se concretó a informarle “Sr. Presidente, es usted mi prisionero”.

Madero, el Vicepresidente Pino Suárez y el General Felipe Ángeles (siempre leal al Presidente) fueron trasladados a la Intendencia de Palacio (está exactamente en la planta baja, entrando por la puerta principal a mano izquierda).

Allí los mantuvieron hasta el día 22.

19 de Febrero de 1913.

Para vestir de legalidad el golpe de estado, Huerta le pidió al Secretario de Relaciones Exteriores Pedro Lascuráin que acudiera con Madero y Pino Suárez y les exigiera sus renuncias por escrito.

En la misma intendencia de Palacio se escribieron a máquina las renuncias mismas que firmaron el Presidente y Pino Suárez.

Ya en el Congreso, Lascuráin fué investido Presidente de la República, nombrando de inmediato a Huerta Secretario de Gobernación; 45 minutos más tarde Lascuráin renunciaba a su puesto dejando la Presidencia a Huerta.

En teoría Huerta convocaría a elecciones para que Félix Díaz asumiera la Presidencia, cosa que jamás sucedió.

20 de Febrero de 1913.

Las visitas al Presidente estaban restringidas; su esposa Sara nunca más pudo verlo.

El día 20 se le permitió a la madre de Madero visitarlo; el día anterior habían sepultado a su hermano Gustavo.

La madre de Madero le informó al Presidente del asesinato de su hermano.

Tras la salida de su madre, Madero adoptó una posición fetal, se envolvió en una cobija y, según el General Ángeles, sollozó durante toda la noche.

Conociendo claramente la intervención del Embajador Wilson en el derrocamiento de su esposo, Sara acudió a la Embajada de EU para ver a Wilson, suplicándole su intervención para salvarle la vida.

Wilson le respondió que él no tenía relación alguna con el golpe y que Madero tenía toda la responsabilidad pues “nunca me consultó nada, nunca vino a verme para platicar cómo debería de gobernar”.

Wilson tenía razones de peso para odiar a Madero; durante el régimen de Porfirio Díaz, el General, conociendo las funestas intervenciones de los anteriores Embajadores estadounidenses, había decidido pasarle una importante mensualidad a Wilson, la cual fué cancelada al llegar Madero al poder.

Además Huerta era su amigo y compañero de borracheras.

Antes del asesinato de su hermano, Madero confiaba en que salvaría su vida; al enterarse de la muerte de Gustavo, sus temores aumentaron.

Durante su cautiverio, el Embajador de Cuba en México (Manuel Márquez Sterling) hizo extraordinarios esfuerzos para salvar su vida. De su propio bolsillo pagó boletos de tren para Madero y Pino Suárez a Veracruz y de allí en barco a La Habana; hizo gestiones ante los demás Embajadores en México para presionar a Wilson a que ayudara a liberar a Madero.

Todo fué infructuoso.

22 de Febrero de 1913.

10:30 PM, Palacio Nacional. Se presenta en la intendencia un grupo de enviados de Huerta ante los 3 prisioneros.

Les indican que hay órdenes de llevarlos a la cárcel de Lecumberri.

´Palacio’ de Lecumberri lugar al que serían supuestamente internados Madero y Pino Suárez; serían asesinados afuera del ‘Palacio’.

Los 3 se levantan; uno de los enviados le indica al General Felipe Ángeles: “usted no, General” (por cierto el General Ángeles era Ingeniero y hablaba 4 idiomas). Ángeles insiste en acompañarlos y se le repite “usted no, General”.

Madero y Pino Suárez comprendieron que esa era la despedida definitiva.

Ambos prisioneros son subidos en un coche cada uno y abandonan Palacio Nacional rumbo a Lecumberri; al llegar tocan a la puerta central.

Una persona previamente informada del asunto, les dice a los sicarios que esa puerta está cerrada y que deben de entrar por atrás.

Madero le dice a Francisco Cárdenas (asesino de Madero) que atrás no hay ninguna puerta.

Ambos coches de dirigen hacia un costado de la Penitenciaría.

Cárdenas le pide a Madero que se baje; al tenerlo de espaldas, Cárdenas dispara en 2 ocasiones a la cabeza de Madero (tenía 39 años).

En el otro coche, se encuentra Pino Suárez quien, al ver lo sucedido corre y grita “me asesinan, me asesinan”.

Trece disparos terminan con su vida.

No sabiendo qué hacer con los cuerpos, los medio sepultan en la parte exterior de Lecumberri.

Fachada lateral de la prisión de Lecumberri en donde fueron bajados de dos autos Madero y Pino Suárez y asesinados . Los cadáveres de Pino Suárez (izquierda) y Madero (derecha) fueron apenas cubiertos con piedras.

Al día siguiente la prensa, que había sido comprada por Huerta, publicó que “un grupo de Maderistas habían intentado liberar a los prisioneros y, en la refriega, Madero y Pino Suárez habían muerto”.

La prensa, al igual que Wilson odiaban a Madero, ya que tampoco a ellos, el Presidente les sobornó.

En 1916, 3 años después del asesinato de Madero, Sara, su esposa, concedió una entrevista a un periodista Estadunidense.

Una de varias preguntas y sus respuestas son las siguientes:

Periodista (Robert Murray): ¿ cuándo tuvo usted su entrevista con el Embajador y cuál fue su actitud y contenido ?

Sara P.de Madero: la misma tarde del 20 de Febrero de 1913. El Embajador mostraba que estaba bajo la influencia del licor. Varias veces la Señora Wilson tuvo que tirarle del saco para hacerlo que cambiara de lenguaje al dirigirse a nosotros.

Fue una dolorosa entrevista. Dije al Embajador que íbamos a buscar protección para las vidas del Presidente y Vicepresidente. “Muy bien, señora -me dijo- ¿y qué es lo que quiere que yo haga?”

-Quiero que usted emplee su influencia para salvar la vida de mi esposo y demás prisioneros le dije.

Ésa es una responsabilidad -contestó el Embajador- que no puedo echarme encima ni en mi nombre ni en el de mi Gobierno.

Seré franco con usted, Señora. La caída de su esposo se debe a que nunca quiso consultarme. Usted sabe, Señora, que su esposo tenía ideas muy peculiares.

‘Señor Embajador, mi esposo no tiene ideas peculiares, sino altos ideales’. Me dijo que el general Huerta le había consultado qué debía hacerse con los prisioneros. ‘¿Y qué le contestó usted?’, le pregunté. ‘Le dije que hiciera lo que fuera mejor para los intereses del país’, me dijo el Embajador. Mi cuñada, que me acompañaba, no pudo menos que interrumpirlo diciendo: ‘¿Cómo le dijo usted eso? Usted sabe bien qué clase de hombre es Huerta y su gente, y va a matarlos a todos.

Periodista: ¿ Qué contestó el Embajador Wilson a eso ?

No contestó nada, pero dirigiéndose a mí me dijo: “usted sabe que su marido es impopular; que el pueblo no estaba conforme con su Gobierno como Presidente”. ‘Bueno, le contesté, si eso es cierto, ¿ por qué no lo ponen en libertad y lo dejan irse a Europa, donde no podría hacer daño alguno ?’ El Embajador me contestó: “no se preocupe usted ni se apure, no harán daño a la persona de su esposo. Sé sobre el particular todo lo que va a suceder. Por eso sugerí que renunciara su esposo”. Entonces le hablé de la falta de comodidades que había donde estaba mi esposo. “Según parece – contestó el Embajador- la lleva muy bien donde está. Durmió cinco horas de un tirón”.

La Historia no queda archivada en el pasado; vuelve a repetirse frecuentemente.

A mediados de Febrero de 2003, el Embajador Tony Garza hizo un comentario hacia el gobierno Mexicano respecto a su apoyo en el conflicto de Iraq: “en los momentos de adversidad es donde se conoce a los amigos”.

¿ Qué opinaría el Presidente Madero de tal aseveración ?

Varios datos interesantes de Madero son:

  1. Fué el primer Presidente en el mundo en volar en avión (1912).
  2. Fué el primer político Mexicano en realizar una campaña a nivel nacional (1909-1910).
  3. La Biblioteca de la Universidad Francesa donde estudió lleva su nombre.
  4. Practicaba el espiritismo.
  5. Fué el primer político Mexicano en ser aclamado espontáneamente por el pueblo.
  6. Con su asesinato (1913) empieza en realidad la lucha armada que conocemos como la ‘Revolución Mexicana’.
  7. Madero estudió en México, EU y Francia y fué el primer Presidente políglota (hablaba Español, Francés e Inglés).
  8. El asesino material de Madero (Francisco Cárdenas) se suicida en Guatemala al serle girada una orden de aprehensión (1928).
  9. Su familia fué empresaria vitivinícola (Casa Madero) la cual continúa hoy sus actividades en Parras, Coahuila.
  10. La Convención de Aguascalientes de (1914) termina con la Presidencia de Huerta, la cual dura poco más de 1 año; se exilia en Europa y luego en EU donde muere 2 años más tarde de cirrosis.

Con Madero, murió el primer y único ensayo democrático de México en 100 años; el país estaba en un estado salvaje políticamente hablando y no estaba preparado para recibir en el poder a una persona decente.

Para controlar al país se ‘necesitaban’ Presidentes ‘fuertes’, apoyados en golpes de estado, con sangre en las manos, déspotas y con poderes absolutos.

El ‘pecado’ de Madero fué poner en práctica la democracia en México a principio del siglo XX; los Mexicanos serían capaces de implementarla 87 años más tarde.

2 Responses to “EL ASESINATO DEL PRESIDENTE MADERO PASO A PASO”

  1. By luis g linares on Feb 24, 2011

    buen reportaje solo difiere de algunos datos que sean comentado de donde real mente fueron asesinados madero y pino suares.

  2. By JERONIMO GOMEZ HERNADEZ on May 24, 2011

    UN LEGADO MÁS DE LA HISTORIA DE MI PATRIA, DONDE HAY GUERREROS QUE HOY SE LES RECUERDA. HOY NO SE ESCUCHA MAS EL TROPEL DE CABALLOS DE LOS CENTAUROS EN EL NORTE, YA NO ESTA FRANCISCO VILLA, EL GENERAL, EL HÉROE, EL HUMANO, EL SUR SE ENCUENTRA ABANDONADO. ¿DONDE ESTA ZAPATA?

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