MODELOS ECONÓMICOS DEL MÉXICO DE LA 2a.MITAD DEL SIGLO 20

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

ANTECEDENTES.

El fin del movimiento Revolucionario de 1911-20, redujo notoriamente las acciones militares en México. Las condiciones de la economía nacional tras 10 años de guerra interna y 1 millón de muertos, eran más desfavorables que cuando estalló la Revolución. Habrían nuevamente acciones militares entre 1926 y 1934 por el conflicto Cristero. Para mala coincidencia, cuando apenas comenzaba a consolidarse el nuevo sistema político Mexicano, estalló la Gran Depresión financiera en Estados Unidos en 1929 (año por cierto de la fundación del PRI). La crisis económico-financiera arrastraría a Estados Unidos y al mundo a un grave desequilibrio que mandó al desempleo y la miseria a millones de personas.

La Gran Depresión de 1929 dejó sin empleo a millones de personas en EU y Europa.
El resto del mundo fué arrastrado a la crisis. Con el objeto de emplear a la mayor cantidad de gente posible, el Gobierno Estadunidense realizó obras monumentales a un costo de mano de obra ínfimo (el Golden Gate, el Empire State, la presa Hoover).

La depresión económica, el mejor caldo de cultivo para gobiernos totalitarios y populistas, consolidaría en el poder a personajes como Hitler, Mussolini, Franco. El expansionismo Alemán iniciaría la Segunda Guerra Mundial en 1939 finalizando en 1945. Al finalizar la guerra, los triunfadores Europeos, Francia e Inglaterra, estaban en muy malas condiciones económicas; el plan Marshall lidereado por Estados Unidos apalancó su recuperación en pocos años.

Para México la Guerra Mundial y la postguerra le trajeron beneficios económicos. Las exportaciones agrícolas y de materias primas Mexicanas hacia EU y la solicitud de braceros por parte del Gobierno Estadounidense, hicieron que la economía nacional creciera notoriamente.

El sexenio de Miguel Alemán (1946-52) capitalizó la gran demanda de productos agrícolas y materias primas Mexicanas lo que sirvió de base para que el campo y la incipiente industria nacional lograran altas tasas de crecimiento anual. Sin embargo la mala administración, la conocida corrupción de su equipo de trabajo y los préstamos al exterior desequilibraron las finanzas públicas por lo que en 1948 el Peso se devaluó 100% al llegar a 8 Pesos por Dolar.

A partir de la Revolución, el panorama demográfico de México se modificó ampliamente. La población se duplicaba cada 20 años y había un masivo éxodo del campo a las ciudades. En 50 años México pasó de ser un pais rural (90%) a uno urbano (70% en 1960).

Había que crear empleos en las ciudades y por lo tanto, era vital constituir un sector empresarial Mexicano para poder detener las importaciones y mantener las divisas dentro del país.
Con el cierre de nuestras fronteras a las importaciones, la incipiente clase empresarial Mexicana junto con empresarios extranjeros, comenzó a desarrollarse, a crear empleos y productos hechos en México para los consumidores Mexicanos. La administración de Alemán entregó al nuevo Presidente (Adolfo Ruíz Cortines) una economía con finanzas públicas deficitarias, lo que se reflejaría en una nueva devaluación del Peso (55%) al pasar de 8 a 12.50 Pesos por Dolar en 1954. La devaluación se anunció en pleno Sábado de Gloria.

EL DESARROLLO ESTABILIZADOR.

Al llegar el Gobierno siguiente, el de Adolfo López Mateos (1958-64), el Presidente nombró Secretario de Hacienda a Antonio Ortíz Mena quien se desempeñaría en el cargo durante 14 años (1958-1972), cubriendo también el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz y el inicio del de Luis Echeverría. Ortíz Mena pretendía establecer en México el control del gasto público (déficit cero en las finanzas públicas) para lograr con ello un crecimiento ordenado y sostenido con baja tasa de inflación.

Adolfo López Mateos, Presidente de la República (1958-64). Durante su Gobierno, el Secretario de Hacienda Antonio Ortíz Mena dirigiría la economía Mexicana a través de su ‘desarrollo estabilizador’ logrando crecerla 154% en 14 años.

El programa económico se bautizó como ‘desarrollo estabilizador’ y era su objetivo crecer la economia Mexicana 6% anual con una inflación no mayor al 3%. Este sistema con finanzas públicas sanas (superavitarias) le permitió al país crecer en todos los sectores en medio de un sano ambiente financiero. De 1958 a 1973 la economía Mexicana creció 154% (2.5 veces); en el extranjero se denominó esta época de la economía nacional como ‘el milagro Mexicano de la Economía’. Al término de su gestión al frente de la Secretaría de Hacienda, Ortíz Mena fué nombrado Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, puesto que desempeñó por 17 años. Uno de los grandes defectos del Mexicano (la falta de constancia) había sido momentáneamente erradicado.

EL CAMBIO DE RUMBO.

De haber continuado con el control de la economía (finanzas sanas y control de la inflación entre otros), México habría multiplicado por 8.5 veces su PIB entre 1958 y 1994 (850%) lo que lo hubiera llevado a ser considerado un país desarrollado. Sin embargo inapropiados cambios en la economía hicieron que se detuviera en el 154% alcanzado entre 1958 y 1973 y comenzaran los tropiezos económicos.

Países como Corea del Sur mantuvieron el rumbo de políticas económicas sanas y desarrollo empresarial y hoy día tienen un ingreso per cápita (IPC) 4 veces mayor al Mexicano (México: $8,040 Dólares per cápita; Corea del Sur: 32,400 Dólares).

El romanticismo y la falsa creencia de que los niveles de bienestar de los países Socialistas eran atractivos así como la cercanía de algunos políticos Mexicanos con Cuba, hicieron cambiar el rumbo de la política económica nacional.
Así, durante los Gobiernos de Luis Echeverría y José López-Portillo, el sector empresarial fué mal visto por el Gobierno Federal, quien en lugar de mantener el control político y las variables económicas sanas para continuar el crecimiento de la economía, pretendió asumir el papel de empresario y ‘jalar’ a la economía Mexicana a través del gasto público.

Queriendo correr en lugar de mantener el saludable rumbo de la economía, Luis Echeverría Álvarez (1970-76) y José López-Portillo y Pacheco (1976-82) llevaron a la bancarrota a la economía Mexicana.
López-Portillo llora tras decretar la estatización de los Bancos como respuesta al fracaso de su política económica con el Estado como principal impulsor. El decreto lo emitió sin consultar al Congreso (finalmente de abrumadora mayoría priísta) y lo comunicó al país el 1 de Septiembre de 1982 en su último informe de Gobierno.

Los desequilibrios comenzaron con aquella famosa frase de Luis Echeverría que decía que “la política económica se dicta en Los Pinos” (ya no en la Secretaría de Hacienda).
El Banco de México comenzó a imprimir más papel moneda que aquel que el crecimiento de la economía podía absorber, con lo que comenzó a aumentar el índice inflacionario de un nivel de 3% a 25%. La economía no lo pudo sostener y, en solo 3 años de mala administración el Peso se devaluó 81% al pasar de 12.50 a 22.40 en Febrero de 1976.

La lección no fue aprendida ya que la administración siguiente, (la de López Portillo) mantuvo la misma idea económica con el Estado como el rector de la economía.
El Gobierno pensó en ser un buen empresario y así, Hoteles, líneas aéreas (AeroMéxico), empresas manufactureras, por mencionar a algunas, quedaron en manos del Gobierno.
Incluso el equipo de fútbol Atlante, llegó a ser propiedad del Gobierno.

López-Portillo, apoyado en el descubrimiento de yacimientos petroleros impresionantes en Tabasco y Campeche (1979) y en los altísimos precios del petróleo en el mercado internacional, petrolizó la economía y descuidó todo lo demás.
Ante la falta de infraestructura para extraer el petróleo, el Gobierno Mexicano contrajo deuda multimillonaria cuyo pago dependería de que los precios de esta materia prima se mantuviesen elevados. Cuando los precios cayeron de 38 Dólares por barril a menos de la mitad en 1981, la economía nacional volvió a irse a pique.

La crisis económica de 1982 fué mucho más grave y profunda que la de 1976, pues tenía un ingrediente adicional: un alto endeudamiento exterior. Así pues, desde aquéllas malas decisiones de 1973, tendrían que pasar 24 años para que en 1997 las variables económicas comenzaran a estabilizarse con un crecimiento moderado y tasas de inflación de un dígito.

Pero ¿ para qué sirve tener finanzas públicas sanas ?

  1. Para atraer inversión nacional y extranjera productiva con creación de empleos.
  2. Créditos para vivienda, autos o consumo en general.
  3. Para mantener el valor de la moneda nacional estable, sin devaluaciones o sobresaltos y a través de ello mantener el nivel de vida de la población.
  4. Para hacer crecer la economía de manera constante el mayor tiempo posible.
  5. Para mantener la producción de bienes y servicios competitiva para poder exportar productos Mexicanos al mercado internacional y así mantener una balanza comercial positiva.

La constancia no es, desgraciadamente, una de las virtudes del Mexicano. Hay que aprender mucho del pasado para poder planear el futuro .

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