LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE MEXICO 1968 Y SU ENTORNO MUNDIAL

Junio 22nd, 2008 | by JBGL |

Para sorpresa de muchos, Avery Brundage, Presidente del Comité Olímpico Internacional otorgó en Octubre de 1963 la sede de la XIX Olimpiada de 1968 a la Ciudad de México. Los esfuerzos realizados por el Presidente Adolfo López Mateos iniciados en 1962 habían fructificado, logrando para México la sede Olímpica.

Habían participado en la contienda las ciudades de Lyon (Francia), Detroit y Buenos Aires. De los 58 votantes, 30 lo hicieron por la Ciudad de México, por Detroit 14, Lyon 12 y Buenos Aires 2.

Era la primera ocasión en que un país no desarrollado recibía esta oportunidad. México sería el primer país Ibero Americano, el primero de habla Hispana y el segundo Americano en organizar los Juegos. Las críticas llovieron contínuamente sobre el COI, en particular por parte de los países industrializados. ¿ Cómo era posible que un país subdesarrollado tuviera la capacidad de organizar una Olimpiada ? Los críticos deportivos denunciaban que a 2,300 metros sobre el nivel del mar sería imposible mejorar marcas mundiales. La crítica rayó en comentarios humillantes y hasta de desprecio para el flamante organizador.

El periodista Alemán Manfred Kinder decía en 1964: “no debe uno dejarse influir por la propaganda de los Mexicanos. Los atletas caerán como moscas”. El diario Italiano ‘Corriere de la Sera’ decía: “¿ cómo es posible que le hayan conferido tal responsabilidad a un país semisalvaje ?”

Para reducir la histeria, principalmente Europea, el Comité Olímpico Mexicano invitó en 1965 a atletas de varios países para probar que la altura de la Ciudad de México no era en realidad un obstáculo. El pequeño grupo de deportistas que aceptaron la invitación no fueron objetivos.

Tras su permanencia en la Ciudad de México y apoyados en el ‘borreguismo colectivo’ creado alrededor de la sede Mexicana señalaron en una rueda de prensa: “es un escándalo que se haya confiado a México ser anfitrión de los JO”. El periódico Extra Bladet de Copenhage decía: “se pondrá en riesgo la vida de los atletas; retírenle a México los JO”.

Había igualmente otras críticas menos agresivas como la del diario parisino Le Monde: “nadie espere que se rompan récords en los Juegos de México”. Durante varios meses, algunos comités Olímpicos Europeos intentaron convencer al COI de rectificar la asignación de la sede.

Finalmente, después de la primera invitación atlética y tras un envío mayor de deportistas a la Ciudad de México en 1965, el fantasma creado por los Europeos principalmente, se disipaba. Sus atletas no habían sufrido ninguna afección por la altura de la Ciudad de México. Finalmente vivían ahí 6 millones de habitantes. Quedaba entonces solo un fantasma: el de la capacidad organizativa de los Mexicanos.

ANTECEDENTES POLÍTICOS Y ECONÓMICOS DEL PAÍS.

Durante las 2 décadas anteriores a la obtención de la sede Olímpica, México mantuvo un sano y permanente crecimiento económico del 6% anual; el PIB se triplicó entre 1939 y 1960.

El ‘desarrollo estabilizador’ iniciado en los años 40 había logrado que México lograra el calificativo internacional de ‘milagro Mexicano de la economía’.

Este programa consistía básicamente en cerrar las fronteras a la importación de productos que podían producirse en México; una sociedad empresarial empezó a crearse en el país, mientras que el sector agrícola incrementó notablemente su producción y productividad. Indudablemente que ese crecimiento económico hubiera tenido un impacto mucho mayor en los ingresos de la población a no ser por el desorbitado crecimiento demográfico del país.

Mientras que la economía se triplicó, la población se duplicó.

En 1940 México tenía 19 millones de habitantes, pero para 1960 ya eran 34 y 48 en 1970.

Las continuidad del sistema económico implantado por los Gobiernos priístas había hecho posible que las variables económicas se mantuvieran sanas con un alto crecimiento económico anual (6%) y una inflación del 3%. El déficit de las cuentas públicas era igualmente muy sano. Antonio Ortíz Mena, Secretario de Hacienda por más de un sexenio, heredó estas variables hasta el propio gobierno de Luis Echeverría, quien empezó a manipularlas con fines populistas terminando con el saludable status de la economía nacional. El ‘milagro Mexicano de la economía’ llegó a su fin en 1974.

Durante las décadas de los 40s a los 60s, México vivió como nunca (ni siquiera como en el Porfiriato) cambios en su fisonomía: caminos, presas, hospitales, escuelas, Universidades, industrias, emergían por el país. La demanda de mano de obra en las ciudades hizo que se formara una impresionante migración rural.

Santiago Tlaltelolco, Ciudad de México. Plaza de las Tres Culturas, sitio emblemático de las manifestaciones estudiantiles en donde el 2 de Octubre de 1968 las autoridades atacaron a los estudiantes.

El país había cambiado drásticamente, era uno muy diferente al de 1938; una gran sociedad urbana había aparecido. La obtención de la sede Olímpica pretendía dar a conocer al mundo la nueva imagen del país.

Por otra parte, en el ámbito internacional, 1968 representó un año particularmente complicado. En Abril y Junio de ese año fueron asesinados en EU Martin Luther King y Robert Kennedy. En Mayo estalló la ‘revolución estudiantil’ en París y en Agosto las tropas Soviéticas invadían Checoslovaquia.

La segregación racial Estadunidense estaba en un punto cumbre.

Durante la premiación de los atletas de color Tommie Smith y John Carlos (oro y bronce para EU en 200 metros) éstos aparecieron descalzos, inclinaron su cabeza y levantaron el puño con un guante negro (símbolo del ‘black power’) durante la interpretación del himno Estadunidense, protestando así por la tensión racial que se vivía en su país.

En la Ciudad de México y Guadalajara principalmente, hubo movimientos estudiantiles que fueron creando rencillas entre el Gobierno y los estudiantes.

El ‘aura’ del muy cercano movimiento socialista encabezado por Fidel Castro, la reciente muerte del Che Guevara (1967) y los liderazgos y figuras de Mao en China o del fallecido Lenin de la URSS representaban ‘ideales estudiantiles’ muy diferentes al exitoso modelo económico del Gobierno Mexicano.

Las ideologías estudiantiles, proclives al sistema socialista, chocaban con la del Gobierno. Había costado mucho trabajo lograr la sede Olímpica y se había invertido mucho dinero en las instalaciones y en presentar a México con una imagen de progreso, fruto de los 30 años de constante crecimiento económico.

EL MITO SE DERRUMBA.

Los estudiantes inconformes iniciaron sus protestas en 1966, pero las llevaron al extremo conforme se acercaba el inicio de los Juegos Olímpicos. Aunque había objetivos loables (conocidos por la minoría de los estudiantes), el movimiento quiso acorralar al Gobierno aprovechando la inminente ianuguración de la Olimpiada. Con el antecedente de lo complicado que fue convencer al mundo de que la Ciudad de México podía ser la sede Olímpica y con la posibilidad latente de suspenderlos o que se nombrara otra sede alterna, el Gobierno de Díaz Ordaz ordenó los lamentables acontecimientos del 2 de Octubre de 1968 en Tlaltelolco, solo 10 días antes de la inauguración en el Estadio Olímpico de la UNAM.

Tanque militar llegando a la zona habitacional de Tlaltelolco (2 de Octubre de 1968).
Los Juegos Olímpicos de México son inaugurados (12 de Octubre de 1968).

Los actores (estudiantes y Gobierno), nunca entendieron que la Historia de los países lleva un proceso.

El PRI de 1968, después de casi 40 años en el poder, debió de entender que su papel era el de lograr una transición hacia la democracia que, en lugar de debilitarlo, lo fortaleciera. Nadie podría adivinar entonces que México requeriría otros 30 años para lograrlo. Los estudiantes, sin ningún canal institucional para exhibir sus demandas, decidieron irse a la revuelta.

El 12 de Octubre en el Estadio ‘México ‘68′ eran inaugurados los XIX Juegos Olímpicos y clausurados el día 27.

El mito de la incapacidad organizativa de los Mexicanos había sido sepultado.

Las instalaciones deportivas, diseñadas principalmente por el afamado Arq.Pedro Ramírez Vázquez, hasta la organización misma de los Juegos, fueron un éxito total.

Muchas de las marcas mundiales establecidas en la Ciudad de México, cuestionadas años antes, permanecieron vigentes por más de 20 años.

Este ‘derrumbe de mitos’ como el que se destruyó en las Olimpiadas del ‘68 es indispensable asimilarlo para eliminar los ‘lastres mentales’ que no permiten a la sociedad Mexicana salir del círculo vicioso en el que continuamente se encuentra.

Qué bueno que existieron los JO de 1968 para borrar el “en México no se puede”, qué bueno que existan Marios Molinas (“México no puede tener premios Nobel en Ciencias”), Hugos Sánchez (“México no puede tener futbolistas de nivel internacional”), Anas Guevaras (“en México no puede haber atletas de velocidad”), 2 de Julios de 2000 (“para que voy a votar si siempre gana el mismo”), Monterreyes (“México no puede crear un polo industrial fuera de la Ciudad de México”), TLCs (“México no puede alcanzar una balanza comercial positiva con EU”).

Liga de los acontecimientos principales del movimiento estudiantil (solo de 1968): http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/historia/html/mov68/cronologia.htm

¿ POR QUÉ NO SE PUEDE ?

México necesita terminar con sus mitos.

Los exitosos Juegos Olímpicos de 1968, hace ya 36 años, son un ejemplo de lo posible.

RESULTADOS DEPORTIVOS.

El Domingo 27 de Octubre de 1968 los Juegos Olímpicos de 1968 llegaban a su fin con la ceremonia de clausura.

México había recibido la estafeta de Tokio 1964 y la entregaba a Munich 1972.

La delegación Mexicana cosechó una modesta cantidad de medallas (9), sin embargo nunca ha vuelto a alcanzar ese número: 3 de oro (boxeo 2 y natación 1), 3 de plata (caminata, clavados y esgrima) y 3 de bronce (boxeo 2 y natación 1), aunque hay que considerar que el número de deportes y eventos era en esa época mucho menor al actual.

Del resto de la delegaciones, fueron muchas las marcas que cayeron:

Atletismo: 26.

Natación: 23.

Ciclismo: 3.

Tiro: 5.

Levantamiento de pesas: 9.

Los eventos se realizaron totalmente en la Ciudad de México, sede de la Olimpiada, pero hubo sedes alternas en Acapulco (competencias de vela), Avándaro, edo.de México (parte de las competencias de ecuestres) y futbol (además del Estadio Azteca) en León, Puebla y Guadalajara.

Algunos de los escenarios construidos ex profeso para los JO fueron: velódromo, Palacio de los Deportes, alberca y gimnasio olímpicos, la villa olímpica (Tlalpan), pista de canotaje en Cuemanco (Xochimilco), así como las remodelaciones al Estadio Olímpico de la UNAM cuya capacidad aumentó a 71,000 espectadores y el Auditorio Nacional, en donde se desarrollaron las pruebas de gimnasia.

Los camellones del Periférico sur de la Ciudad de México fueron adornados con esculturas que varios países diseñaron para el evento; aún hoy permanecen a la vista.

También se organizó una ‘Olimpiada cultural’ en la que México mostró sus tesoros artísticos y culturales; los países invitados realizaron igualmente presentaciones culturales de todo tipo.

México se equipó con nuevas telecomunicaciones y por vez primera se transmitió la totalidad de los eventos Olímpicos a color a todo el mundo.

Enriqueta Basilio se convirtió en la primera mujer en encender el fuego olímpico.

La época en la que se vivieron los JO de México estaba envuelta en los excesos de la juventud nacida a partir de la Segunda Guerra Mundial (los ‘hippies’), y la música de la ‘ola inglesa’ lidereada por los Beatles y los Rolling Stones.

La sicodelia de esa década influyó en el logotipo de la Olimpiada Mexicana, y aprovechando los círculos inferiores del número 68, se ‘montaron’ ahí los 2 aros inferiores del logotipo Olímpico, creando uno muy llamativo y acorde con su época.

http://www.deporte.gob.mx/biblioteca/M68/index.html

La mascota de la Olimpiada fue la paloma de la paz y el lema de los juegos decía: “ofrecemos y deseamos la paz a todos los pueblos de la Tierra”. Se compuso también el himno oficial de los JO de México, cuyo sonido provenía básicamente de trompetas.

Dos años más tarde, México sería nuevamente el punto de atracción deportiva mundial al celebrarse la Copa del Mundo de futbol ‘México ‘70′.

En esta ocasión la sede se concedía al país, no solamente a la Ciudad de México.

(Las Olimpiadas se asignan a una ciudad, la Copa del Mundo a un país).

Parecía que ambos eventos presagiaban el final de una época de crecimiento económico de un México que hoy intentamos nuevamente hacer crecer de manera constante.

Como dato curioso, a partir de 1963 se estableció en México el pago de tenencia de vehículos, cuyo objetivo era coadyuvar en parte con los gastos generados por la organización Olímpica (el logro de la sede y la realización de la Olimpiada para México se debió a 2 no oriundos de la Ciudad de México: Adolfo López Mateos -Mexiquense- y Gustavo Díaz Ordaz -Poblano-).

Recordemos que todavía en esa época les estaba prohibido competir a atletas que hubiesen obtenido dinero por participar en cualquier evento y los ingresos provenientes de empresas privadas era casi nulo.

Como ejemplo de ello, en 2004 la ciudad de Montreal terminó de pagar la deuda contraída por la realización de su Olimpiada de 1976.

En las Olimpiadas, como en cualquier evento deportivo, triunfan las mejores organizaciones, no los mejores atletas.

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